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Family Connections: una prometedora formación para comprender y acompañar

Publicado el 15-04-2026

Vivir con un hijo o una hija con discapacidad intelectual y desregulación emocional puede sentirse como caminar sobre una cuerda floja. A veces todo parece ir bien y, de repente, una pequeña frustración —no conseguir explicarse, sentir incomprensión o un cambio inesperado— se convierte en una crisis intensa. No suele ser “mal comportamiento”, sino la forma que tiene el cuerpo de decir: “me he desbordado”.

La desregulación emocional significa que las emociones suben muy rápido y cuesta mucho bajarlas. En personas con dificultades cognitivas o de comunicación, identificar lo que sienten y expresarlo es aún más complejo. Cuando el nivel emocional es muy alto, razonar no funciona. Por eso, lo primero no es corregir, sino ayudar a calmar.

Aquí cobran importancia dos conceptos clave: validación y aceptación. Validar no es dar la razón, sino reconocer la emoción como real: “Veo que esto te ha frustrado”, “Ahora estás muy enfadado o enfadada”. Sentir comprensión reduce la necesidad de seguir escalando.

La aceptación, significa entender que, en ese momento, la prioridad es bajar la intensidad, no debatir ni convencer. Primero calma; después, aprendizaje. 

Reducir la escalada implica usar menos palabras, bajar el tono de voz, ofrecer una pausa y disminuir estímulos.

La calma de las personas adultas ayuda a regular. Cuando la emoción baja, entonces sí se puede revisar lo ocurrido y pensar alternativas para la próxima vez.

En este contexto, Family Connections es un programa formativo dirigido a familias de personas con desregulación emocional, basado en habilidades de la Terapia Dialéctico-Conductual. Enseña estrategias para comprender mejor las crisis, validar, aceptar y responder con mayor eficacia.

Desde la Fundación se está realizando una formación en este modelo y, posteriormente, se compartirá con el equipo profesional y las familias para mejorar el acompañamiento en situaciones de desregulación emocional y ofrecer respuestas más seguras y respetuosas en el día a día.

Pequeños cambios en la forma de responder pueden generar grandes diferencias.